¿Qué es un sapiosexual?

¿Qué es un sapiosexual?

Dicho en palabras sencillas, un sapiosexual es alguien que considera que la inteligencia es el rasgo sexual más importante, el tipo de persona que cita a Sylvia Plath en la cama o, en el otro extremo del espectro, debate sobre microeconomía en la primera cita. El término fue supuestamente acuñado por un usuario de LiveJournal de primer nivel llamado wolfieboy “mientras conducía desde San Francisco, después de haber dormido demasiado poco, en el verano del 98”. Pero desde su inclusión en OkCupid, esta nueva identidad cada vez es más mainstream. Por ejemplo, una nueva app de citas llamada Sapio te ayuda a descartar posibles pretendientes que no sean capaces de citar a Sartre cuando se les ordena.

Según Bernadette Libonate, portavoz de OkCupid, la plataforma para citas creyó que incluir la sapiosexualidad “sería una forma interesante de que nuestros usuarios ―aquellos más intelectuales― navegaran por el resto del sitio web y se presentaran ante él”. También aclaró a Broadly que la adición de esa opción tenía como finalidad mejorar la experiencia de los usuarios y no ser “una declaración definitiva de lo que reconocemos como orientaciones ‘oficiales'”.

Ver También  Causas de la resequedad en el pene.

Sin embargo, fuera cual fuera la intención el término sin duda ha calado entre el público. En OKCupid, 9.000 usuarios se identifican como sapiosexuales. Esta “identidad” sexual también posee una página en Facebook y numerosas fotos en Tumblr que parecen vincular el placer sexual y el intelectual: una imagen con el hashtag #sapiosexual muestra un cerebro penetrado por un dedo; otra representa a un hombre leyendo un libro mientras folla en la postura del perrito. Otros usuarios publican citas como, “Es bonito cuando encuentras a alguien que quiere desnudar tu conciencia y hacer el amor a tus pensamientos”.

Ampliar el espectro de las orientaciones sexuales para incluir la sapiosexualidad podría hacer que aquellos que se corren en los pantalones leyendo a Houellebecq se sientan reafirmados, pero desear tener parejas inteligentes no es una preferencia tan excepcional o no-normativa. Según Lora Adair, profesora de psicología evolutiva en la Universidad de Lyon, los hombres y las mujeres siempre han deseado la inteligencia en sus compañeros, tanto si llegan a identificarse como sapiosexuales como si no.

Ver También  No tiene que usar anteojos entrena a tu cerebro.

“En lo relativo a identificar rasgos que percibimos como ‘necesidades’ a la hora de buscar compañeros en una relación duradera, los hombres y las mujeres de diferentes orientaciones sexuales tienden a situar la inteligencia y la bondad por encima de otros atributos sexualmente atractivos, como la belleza física”, afirmó Adair.

Esto sucede en todas las especies, aunque en los animales no humanos la “inteligencia” o capacidad cognitiva se “mide morfológicamente”, indicó.

“Tomemos como ejemplo el macho del ave de emparrado, que construye elaboradas ‘viviendas’ adornándolas con objetos excepcionales de brillantes colores que encuentra en su entorno para atraer a las hembras más ‘selectivas'”, indicó Adair. “La capacidad de encontrar esos objetos excepcionales y de protegerlos del robo o el sabotaje de otros machos puede servir como indicador de una capacidad cognitiva y de una idoneidad genética general”.

Pero esta identidad de género también ha provocado reacciones negativas entre quienes la ven como una forma de discriminar a posibles pretendientes basándose en sus capacidades y su clase social. Tal y como explicó un usuario de Tumblr, “la sapiosexualidad y el romanticismo son un puñado de mierda discriminatoria. No te sientes atraído por la inteligencia, sientes repulsión por la discapacidad”.

Ver También  Comida Sana (Papas fritas).

Otros ven la etiqueta como algo que limita la conversación en torno a la inteligencia. En un test publicado por Buzzfeed que se titulaba “¿Eres realmente un sapiosexual?”, una de las preguntas pedía a los lectores literalmente que indicaran si se sentían “asqueados ante la idea de tener sexo con alguien que nunca hubiera ido a la universidad o que no tuviera interés en los estudios superiores”, al parecer normalizando la idea de que está bien discriminar a quienes no tienen títulos universitarios o aspiraciones académicas.

Esto resulta constrictivo por obvias razones de corte clasista, pero también porque la inteligencia se muestra de diferentes formas. Además, discriminar a un pretendiente porque no ha pasado cuatro años acumulando deudas con el banco para pagar sus estudios no es una identidad o una orientación sexual, es una preferencia limitadora que merece cierto análisis.

Convertir este prejuicio natural en nuestra identidad a la hora de tener citas es superfluo. Y, por supuesto, es muy probable que te haga parecer un gilipollas pretencioso.

admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *